14 de agosto de 2013

Carlos De La Fuente: Rompiendo los protocolos

Carlos De la Fuente


Reportaje por Ernesto López en Cine Fantástico y Bizarro.

Hoy entrevistamos a Carlos De la Fuente, el genio detrás de Uritorco, Uritorco II y Protocolo 48 para que nos cuente sus experiencias, como así también del próximo estreno de Comandos Indestructibles y mucho más.


—¿Qué es Altaris Video Home? ¿Cuándo nació?

Altaris es una estrella de la constelación del Águila, donde está la Guardería de Soles, una gran nube de gases que brilla por sí sola. ¡También es el planeta prohibido donde se halla Altaria! (risas). Fundé Altaris en 1987 a causa de un sueño comatoso acompañado de una experiencia "más allá de la vida" durante una operación de peritonitis que me tuvo dos meses internado, al borde no salir con vida.


—¿Qué te impulsó a filmar cine independiente?

En realidad creo que fue cuando me regalaron mi primer proyector Cine Graf. Descubrí que podía crear un universo paralelo, un mundo de héroes y fantasías donde escapar. Y lo de independiente es relativo, si aparece uno con 10 millones de dólares me caso de inmediato... ¡Qué débil soy, buaaah!


Proyector Cine Graf igual al que tenía Carlos cuando era chico.


—¿Qué películas te marcaron de chico?

La Máquina del Tiempo, La Cosa, Doctor Who y las series clase B de los '70 y '80 como Automan. Siempre me gustó eso, y si eran en blanco y negro, mejor.


—¿Cuáles son tus influencias a la hora de filmar?

¡Ed Wood, por supuesto! Solo espero llegar a las dieciocho películas como él.


—¿Cómo nació la idea de 'Uritorco' y su secuela, 'Uritorco II'?

Uritorco fue algo que se me ocurrió mientras estudiaba cine. Uno de mis compañeros me robó la idea y se fue a filmar a Córdoba. Lamentablemente murió allá en extrañas circunstancias. Eso me llevó a filmar la película. Uritorco II vino sola, con otro método de filmación, ya no más en primera persona.


—Contanos de tu experiencia en el cine XXX de la mano de Víctor Maytland.

Con él laburé (curré) casi tres años. No me arrepiento de haber sido camarógrafo de Víctor, pero ya no filmaría porno. Igual filmamos pocas películas y menos con el estilo Víctor Mayland porque en Estados Unidos nos obligaban a ser serio. Pero él se las rebuscaba para filmar bizarreadas muy copadas. Yo en ocasiones ayudaba con el guion. De todos modos eso del porno está sobrevalorado. Seguro que hay más porno en el Vaticano que en una productora.




—En tus primeras películas se ve todo hecho a pulmón, mientras que en Protocolo 48 está todo más producido y se ve un mejor trabajo técnico. ¿Esto es una cuestión de presupuesto o el equipo fue ganando más experiencia con los años?

Ninguna de las dos. En realidad, cuando filme Uritorco nadie quería laburar porque no me conocían, éramos muy pocos. En Uritorco II ya éramos unos cuantos por que vieron que yo filmaba en serio, y en Protocolo 48 ya éramos bocha y por eso me tomé más tiempo para la estética.


—¿Qué es 'Comandos Indestructibles'? Hay varios personajes conocidos del cine y la televisión mainstream trabajando en ella. ¿Se prendieron de onda o los conseguiste por casualidad?

Comandos es la clásica película estilo de los Súper Agentes en La súper, súper aventura, con mucha comedia física y chistes de todo tipo. Conseguí a los actores importantes haciendo inteligencia y visitándolos a las 4 de la madrugada luciendo una máscara de Scream (risas). En realidad, siendo cortés y educado podés tener a quien sea en tus películas. Solo es cuestión de no ser agrandado y saber dirigirse a los demás.


—¿Cuál es tu experiencia como director de ciencia ficción en la Argentina?

Y... me han discriminado bastante, es un género un poco maltratado. En Argentina están acostumbrados a pelotudeces como las de Suar o cosas dramáticas que ven las señoras a la tarde.


—¿Cómo fue ver tus películas en el Festival de Cine Inusual de Buenos Aires? Cuando realizaste 'Uritorco', ¿pensabas en mandarla a festivales?

¡Fue fantástico, el Festival de Cine Inusual es uno de los mejores, o el mejor! Laburan todo el año y siempre están atentos a los realizadores. Ver mi película en pantalla grande por primera vez fue movilizador. Cuando filmé Uritorco pensaba en pasarla por cuenta propia en algún centro cultural. pero nunca imaginé un cine lleno.


Carlos De la Fuente y el elenco de Comandos Indestructibles.


—¿Cómo ves la movida de cine de género en la Argentina?

Bien, la veo madura para competir ante el mundo. De hecho mis películas se proyectaron en el exterior y participaron de Ventana Sur entre otros mercados del mundo.


—¿Alguna vez mandaste un proyecto al INCAA? ¿Pensás que hay cierta “marginación” al cine de género en el instituto?

El INCAA ayuda a todos, y mucho. De hecho, sin el INCAA no habría festivales. Es más, creo que es al revés, muchos realizadores curran al INCAA con proyectos solo por la guita y no por el arte. Para mí el INCAA es una fábrica de películas formidable, nunca me cerraron las puertas y hasta adquirieron mis tres películas para emitirlas por INCAA TV.


—¿Con qué directores o productores de la movida te gustaría trabajar?

Me gustaría filmar con Germán Magariños. No sé si somos muy compatibles pero me gustaría.


—¿El público argentino va al cine a ver una película de género? ¿Pensás que se puede vivir del cine de género en el país?

Sí, el cine de género tiene su público. De hecho mis tres películas llenaron el cine Gaumont. Con Protocolo 48 quedó gente afuera. Creo que se puede vivir de esto, o por lo menos salir hecho para filmar otra. Aunque uno no filma para vivir, filma por vivir.


—Para terminar, ¿qué consejo le das al que quiere empezar a filmar?

Que filme como sea, con una Handycam o una camarita de medio megapixel. Lo importante no es la técnica. El cine son sueños, alegría y volar. Filmen y sean constructores de castillos en el aire, no importa lo que digan los demás, ni los premios, ni la tía que te dice "¿Cuándo un laburo en serio?". ¡Filmen! La vida es una película.